Identidad Agustiniana
El Centro San Agustín de Motril es un centro educativo de los Agustinos Recoletos. Es un colegio concertado, y tiene como titular a la Orden de Agustinos Recoletos de la Provincia de Santo Tomás de Villanueva.
Los centros educativos de la Orden de Agustinos Recoletos aportan una experiencia educativa que responde a las demandas actuales de preparación, excelencia y formación que espera nuestra sociedad. Así participamos en la misión evangelizadora de la Iglesia.
Ofrecemos una enseñanza de calidad
Nos presentamos como un equipo docente coordinado, ilusionado, creativo y entregado a nuestra labor, abiertos a la formación permanente y a la autoevaluación como medio para mejorar continuamente la calidad de nuestra práctica educativa.
Apostamos por un proyecto educativo innovador
Proporcionamos un proyecto educativo desde Infantil hasta bachillerato abierto a la innovación pedagógica y con una sólida educación integral, bilingüe, personalizada religiosa, agustiniana y ética. Por eso, formamos en valores, habilidades y destrezas de aprendizaje.
Buscamos siempre una educación integral
Trabajamos para que nuestros alumnos sean los verdaderos protagonistas de su propia educación y crezcan en el respeto a la diversidad.
El Plan de Acción Tutorial nos permite acompañar a los alumnos en su proceso de formación integral; mantenemos un contacto personal, individualizado y permanente con las familias como factor imprescindible en la labor educativa.
En el Colegio Agustiniano educamos mente y corazón. Este carácter propio del centro es, pues, nuestra mejor carta de presentación.
La pedagogía agustiniana es nuestro tesoro
Desde la cercanía, enseñamos e invitamos a descubrir en el interior de cada uno las respuestas a sus inquietudes como buscadores de lo auténticamente humano y de su dimensión cristiana.
San Agustín inspira los valores del colegio que le dan identidad agustiniana a nuestro proceso educativo: interioridad, verdad, libertad, amistad, comunidad, solidaridad.
Formamos para la vida
Queremos que nuestro alumno se sienta ciudadano del lugar que le ha correspondido, respetuoso con el entorno, curioso; consciente de lo que tiene y puede compartir; capaz de cuidarse a sí mismo y a los demás y dispuesto a mejorar el mundo desde su ámbito -su granito de arena-, con una fuerte inspiración cristiana y agustiniana, y con la base de conocimientos necesaria para actuar con criterio.
